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Ubicada en la llamada Casa del S.XVI, en la Plaza del Concejillo. Está concebido como "Museo de la vida cotidiana" de un Peñafiel que se fue, pero que no ha desaparecido del todo, porque pervive en la memoria de muchos de sus habitantes.
Precisamente con su montaje queremos recobrar la memoria colectiva de la villa y del barrio donde está ubicado.
El Museo no se piensa como un lugar de nostalgia, de desvanes donde almacenar trastos viejos que en su tiempo sirvieron a la gente como útiles de trabajo, de vida, o de diversión. Quiere ser algo vivo, algo verdaderamente atrayente.
Contamos para ello con la casa que es un modelo acabado de arquitectura civil de la Ribera del Duero. Está construída sobre postes de madera con entramados en fachada y paredes interiores. La recuperación de este ejemplar y del que está, pared medianera con él, dotará a la Plaza del Concejillo de una personalidad nueva y diferente.
El museo en cuestión se va a recrear, como se ha avanzado, el modelo de vida del hombre de la Ribera. En este caso, aprovecharemos la "historia de vida" del antiguo propietario de la casa. Al filo del cambio de siglo esta casa estaba habitada por un tabernero que cultivaba sus propias viñas y cosechaba su vino.
La casa tiene una bodega con un pequeño lagar para el servicio de la misma, más otra bodega aneja mucho más grande, con lujosa entrada abovedada. Añádese a esto las dependencias originales de la casa, dos pisos habitados. La planta primera representa la modernidad, con salón alcobado y cocina de hierro fundido de principios de siglo. En la planta superior, más antigua, se conserva otro salón, también alcobado, menos cuidado y una chimenea de lumbre baja.
Vamos a recrear estos dos ambientes, el del tabernero y el del agricultor. Para ello utilizaremos las técnicas museográficas más modernas. Huyendo de las colecciones de objetos antiguos que no dicen nada o prácticamente nada, y buscando la implicación del visitante en todo el recorrido del Museo. Se trata de contar histoiras, las historias cotidianas del Peñafiel de finales del S. XIX y comienzos del S.XX. Personajes de carne y hueso, revividos por actores, objetos profundamente emblemáticos, fotografías, vídeos, etc..nos van a devolver, com en un espejo, la vida de las gentes que nos precedieron, que en realidad no es tan distinta ni está tan distante de la nuestra, puesto que al fin y al cabo son nuestros antecesores. Va a ser la vida y la historia de Peñafiel, de la ribera, del hombre que trabaja y se divierte. Va a ser la metáfora de la vida del espectador y del turistaque nos visite. El Museo será el lugar que nos brinda un pretexto para la reflexión del hombre como ser envuelto en la cultura.
Texto: JOSÉ LUIS ALONSO PONGA
Libro de Fiestas 1998
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