Declarada de Fiesta de Interés Turístico Regional desde el siglo pasado.
Es la fiesta grande que se celebra del 14 al 18 de agosto. Tres actos destacan sobre todos : los Encierros, los festejos taurinos en la Plaza del Coso y el Chúndara.
Los encierros tienen luegar a las 9:30 de la mañana cuando los toros salen de los corrales del Valdobar y los jóvenes corren delante de los toros hasta la plaza, para más tarde realizar las famosas Capeas soltando un toro por dentro y por fuera del ruedo.
Durante los días 15 y 16 se celebran novilladas y el día 17 se celebra la tradicional lidia de rejones.
"El Chúndara" con una tradición muy arraigada, es una procesión cívica que lleva a los mozos, junto con las Autoridades desde la Plaza de España hasta la Plaza del Coso taurino, entonando la musiquilla del paso doble "La Entrada", mientras los vecinos, desde los balcones, arrojan agua que les es demandado por los participantes.
Es necesario haber nacido en Peñafiel, crecer y vivir al pie de su castillo y montar en una buena jaca, para poder apreciar lo que son sus fiestas.
Los que buscando una vida mejor hemos salido de allí y vivimos hace muchos años en las capitales o pueblos de España;como los segadores alejados por breves semanas de su hoga; o como el que solamente por unos días sale de Peñafiel cualquiera que sea el motivo, tan pronto suena la primera camapanada que los del pueblo sabemos es la velada de "El Cristo", sentimo todos la nostalgia que despiertan estas fiestas incomparables de alegría, en la que existen para saturar al más exigente, elementos tan españoles y tan castellanos como son el sol, el baile, los toros, el vino...
Estas fiestas, poco conocidas por su emoción para los de fuera, son tan consustanciales para los que nacidos en la villa del Duratón, que no hay ninguno que no recuerde la inquietud que le producía cuando era niño, aquella tajante afirmción que nos lanzaba sin duda para torturarnos: ¡Este año no hay toros!...
Los que ya muy lejanos de ser niños y también de ser jóvenes supimos saborear con fruición hasta el último detallede estos días inolvidables, añoramos aquellos tiempos felices en los que tanta emoción nos producían las tan conocidas frases de:"Ya están ajustados", "son de El Espinar", "las vacas son De Clairac", "ya han salido ayer","están en el Granizo", "ya están en Pajares". Y como lo que nos entusiasma de niños ya no se nos olvida por viejo que uno sea, al acercarse el día quince de agosto, entre mis quehaceres profesionales, tarareo constantemente nuestra canción popular:
"A por ellos, a por ellos,
A por ellos que se van,
Unos están en Pajares
y otros en el Valdovar"
Canción del encierro, que con otras de la tierra y también de motivos populares, compuso un putzpurri con aire de pasodoble que se cantan y bailan en estas fiestas, Don Ruperto Sobrino.
Debemos a Don José María Diez la adjunta nota, prueba clara y evidente de que en el Siglo XVI se corrían toros en nuestra villa y dice así: En el "Libro de las cosas tocantes al regimiento desta Villa de Peñafiel desde 10 de febrero de 1532 años", en el que se insertan los acuerdos de las reuniones del Concejo, que se celebraran cada ocho días en la famosa Torre del Agua, en el acta correspondiente al 17 de Agosto de 1532 se dice:"Que se vea la cuenta de los toros" que se habrían corrido tanto a fines de julio o primeros de agosto.
Por tanto es posible que un examen atento nos diese constancia documental de las tradicionales fiestas de la Villa ya en el Siglo XVI, aunque no coincidan con las fechas en que se celebran ahora.
LA FIESTA GRANDE DE PEÑAFIEL
No es necesario decir que así denominamos a la fiesta que en honor a la Asunción de Nuestra Señora y San Roque, se celebra desde el 14 al 18 de Agosto en esta villa.Y la llamamos Grande porque toda la comarca siente la Fiesta como algo osuyo, entrañable, y raro será el comarcano qu euno u otro año, uno u otro día de los que dura la Fiesta no se acerque a Peñafiel.
Elemento imprescindible es el toro en la Fiesta de un puerblo que el valor personal cuenta. El simboliza el ímpetu ciego, la acometividad, la fiera a quein reta el hombre y a quien entre riesgos y peligros de muerte
ha de dominar y mandar imponiéndole su voluntad.
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